Villachica
es un apellido

y hay un edificio majestuoso en el que habita su muchas veces misteriosa historia: el Palacio de Villachica.

El edificio se estaba construyendo en el año 1.800 cuando la familia lo adquirió. El último miembro que se hizo cargo de él fue Luis Villachica, padre de Victoriana Villachica. Victoriana es una de las grandes inspiraciones de nuestra marca, conocida en la zona como la “marquesa de Villachica” bien podría ser la protagonista de una novela.

Hija de Luis Villachica y de una sirvienta del Palacio, Victoriana estuvo alejada de Toro después de nacer y hasta que regresó a la edad de veintitrés años. Volvió a la Dehesa Toresana como hija de Marta, la sirvienta, sin ser reconocida por su padre. No sería hasta una década después cuando Luis Villachica firmase el documento de reconocimiento de su hija natural. En 1920 éste fallece y Victoriana se convierte en una mujer acaudalada. Este poder llegó a su vida contando con cincuenta años y sus costumbres cambiaron muy poco.

Los ancianos de la zona la recordaban como una mujer introvertida, vestida de negro y semirecluída en el Palacio. Para escapar de las miradas curiosas utilizaba como único medio de transporte su coche de caballos.

Todas sus “rarezas” se reflejaron en su testamento, donde impone las normas a cumplir en la explotación de los múltiples edificios y residencias que poseía. Dispuso, por ejemplo, que la residencia de Toro se utilizase como seminario para formar a futuros sacerdotes. El carácter, determinación y firmeza de una mujer que luchó siempre por desarrollarse según su propio criterio son, a día de hoy, una inspiración para nuestra manera de perseguir nuestros propósitos empresariales.

Palacio de Villachica es un sueño apasionado

nacido de la unión de tres empresas vitivinícolas españolas radicadas en las Denominaciones de Origen Toro, Ribera del Duero y Rioja.

El edificio histórico de Toro es el lugar donde los impulsores del proyecto deciden localizar su entidad pública. La historia de su última moradora, la singularidad del edificio y su ubicación en una de las Denominaciones de Origen del Grupo convierten al Palacio de Villachica en el emblema y lugar perfectos.

Palacio de Villachica es vitivinicultura,

desarrollada con unos altos estándares de calidad técnica.

Palacio de Villachica es un compromiso

que da dirección a todas las decisiones que tomamos los que formamos parte del proyecto. Un compromiso con las personas que trabajan con nosotros, con su cuidado y prosperidad. Un compromiso con el medio ambiente, del que extraemos el fruto con el que elaboramos nuestros sueños.

El edificio histórico de Toro es el lugar donde los impulsores del proyecto deciden localizar su entidad pública. La historia de su última moradora, la singularidad del edificio y su ubicación en una de las Denominaciones de Origen del Grupo convierten al Palacio de Villachica en el emblema y lugar perfectos.

Y el compromiso con los momentos que hacen felices a nuestros consumidores en su día a día. Deseamos ser parte del disfrute de los placeres que nos han construido como cultura: las reuniones familiares y de amigos, el sabor de un buen plato de nuestra gastronomía más cercana y el lujo cotidiano de degustar una buena copa de vino.